Consejos para visitar Auschwitz

Visitar Auschwitz no es algo fácil, ni emocional ni logísticamente hablando. Por eso, en este artículo queremos contarte qué puedes esperar de la experiencia, además de algunos consejos que te van a venir de lujo.

El mayor campo de concentración del Holocausto está en la localidad de Oswiecim, a unos 70 kilómetros al este de Cracovia. Es uno de esos lugares imprescindibles que ver en Polonia, tanto si eres un loco de la Segunda Guerra Mundial como si todavía no sabes mucho del tema.

Te contamos cómo visitar Auschwitz-Birkenau, ya vayas por libre,  con una excursión o con la visita guiada. Además, un poquito de historia, normas a seguir, precios, horarios, cómo llegar… ¡Empezamos!

Lo que hoy conocemos simplemente como “Auschwitz” es realmente el Museo Estatal de Auschwitz-Birkenau. Patrimonio de la Humanidad desde 1979, tiene una extensión mayor de 190 hectáreas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, fue un conjunto de más de 40 campos. Los más importantes eran Auschwitz I, Auschwitz II o Birkenau (de exterminio) y Auschwitz III o Monowitz (de trabajo); el resto, eran subcampos.

En los dos primeros, que son los que se pueden visitar, llegó a haber hasta 20.000 y 90.000 prisioneros a la vez, respectivamente.

¿Quieres completar tu viaje por Polonia? Aquí te contamos qué ver en Cracovia, cómo ir del aeropuerto de Cracovia al centro, dónde comer en Cracovia y, por si acaso, qué ver en Varsovia. ¡Seguro que te vienen genial!

IMPORTANTE: Hemos intentado ser lo más cuidadosos posible a la hora de escribir cómo es la visita a Auschwitz, y no hay publicada ninguna fotografía demasiado explícita. Aun así, el lugar es el que es, por lo que sí vas a encontrar información “cruda” en algunos puntos.

Sin más dilación, toma papel y lápiz que te vamos a contar todo lo que necesitas saber para visitar Auschwitz. ¿Listo?

1. Breve historia de Auschwitz

El 1 de septiembre de 1939, en Gdansk, los nazis comenzaron a invadir Polonia. Este hecho dio pie al comienzo oficial de la Segunda Guerra Mundial.

En esa época, Auschwitz era un conjunto de barracones militares. Al principio de la contienda la mayoría de los prisioneros eran polacos.

El periodo de máximo funcionamiento del campo comenzó en 1942, cuando se aprobó la llamada Solución Final, esto es, la aniquilación total de los judíos europeos. Para agilizar el proceso, enseguida se construyeron nuevos subcampos en Auschwitz.

El encargado de gestionar y supervisar el complejo fue el sanguinario nazi Rudolf Höss, ajusticiado en el mismo campo tras los Juicios de Nuremberg

Más de 1.300.000 personas llegaron a estar presas en Auschwitz-Birkenau. De ellas, más de un millón eran judíos, en su mayoría húngaros y polacos, aunque llegaron de toda Europa. El resto eran, sobre todo, polacos cristianos, gitanos y rusos.

El 27 de enero 1945, el ejército rojo liberó el campo. Días antes, los nazis, ya desesperados viendo próxima la derrota, destruyeron parte del complejo y forzaron a muchos de los pocos prisioneros sobrevivientes a las terribles marchas de la muerte hacia el oeste. 

Menos de 200.000 personas sobrevivieron a Auschwitz. Aunque la mayoría perecieron directamente en las cámaras de gas, no fueron pocos los que murieron tiroteados, de hambre o de frío, de enfermedades, o de palizas y torturas. Otros fueron víctimas de los sádicos experimentos de Mengele

Algunos de los afortunados fueron el cineasta Roman Polanski, los escritores Primo Levi y Elie Wiesel y Otto Frank, el padre de Anna. Entre los que peor suerte corrieron, uno de los más “famosos” fue el fransicano polaco Maximilano Kolbe, canonizado por el Papa Juan Pablo II. 

Desde julio de 1947, el campo de concentración es un museo. Gracias a ello, se ha podido conservar para que todos podamos visitar Auschwitz, homenajear a quienes allí sufrieron y asegurarnos de que algo así nunca vuelve a pasar.

Detalles de algunos importantes artefactos en el museo de Auschwitz, en Polonia
Ni los triángulos con los que se clasificaba a los prisioneros ni el famosísimo uniforme a rayas pueden faltar al visitar Auschwitz-Birkenau
Antigua fotografía aérea del complejo de Auschwitz-Birkenau en Polonia
En uno de los paneles informativos del campo se ve una imagen aérea de todo el complejo en 1944

2. Visitar Auschwitz y Birkenau: qué hay en cada campo

Aunque llegó a haber más de 40 campos, Auschwitz y Birkenau son los únicos que quedan en pie y que, por tanto, forman parte del Museo. La superficie total de éste es de casi 200 hectáreas.

Los dos recintos están separados por algo más de 3 kilómetros. Si vas por libre, verás que hay un autobús gratuito que hace el recorrido constantemente. Las paradas están delante de Auschwitz I y enfrente de Birkenau, respectivamente, y suele haber cola.

El tiempo recomendado para visitar Auschwitz-Birkenau es de tres y cuatro horas, como mínimo. Eso sin contar esperas y desplazamientos, tanto entre campos como desde y hacia Cracovia. Nosotros estuvimos literalmente todo el día y te aseguramos que, si quieres ver todas las exposiciones y tomártelo con calma, todo te va a parecer poco…

Te contamos un poquito por encima qué hay en cada uno de los campos, para que sepas qué esperar:

A. Auschwitz I

La ruta comienza en el campo, digamos, original. Allí están las taquillas y también las principales exposiciones, que muestran el contenido más explícito y directo.

Como no podía ser de otro modo, lo primero que vas a ver al visitar Auschwitz es el tristemente mítico cartel de Arbeit macht frei (“el trabajo os hará libres”). Está a la entrada también de otros campos de concentración como Dachau, en Múnich.

Quizá más pequeño de lo que imaginábamos, Auschwitz I está compuesto por bloques de ladrillo iguales, dispuestos en torno a una calle principal y tres que cruzan ésta.

Ya verás que, salvo porque está totalmente cercado con alambre de espino, al principio da la sensación de estar en un barrio “normal y corriente”. De hecho, nosotros nos quedamos de piedra al ver que los números de los barracones eran igualitos a los que había en la calle de nuestro hotel en Cracovia…

Tristemente famosa entrada debajo de un letrero en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia
Para acceder al campo de Auschwitz I tendrás que pasar por debajo de este letrero
Típica calle del campo de concentración de Auschwitz, Polonia
Cuesta llegar a entender cómo pudieron ocurrir tamañas atrocidades en un lugar que parece, a priori, tan normal…
Típicos numéros de los bloques del campo de concentración de Auschwitz, Polonia
Detalle de los bloques de Auschwitz I. Si también vas a visitar Cracovia, fíjate que en la ciudad los hay iguales

– Salas de exposición

Muchos de estos bloques, que antes eran barracones militares, hoy acogen las principales exhibiciones del museo de Auschwitz. Verás indicado a cuáles se puede entrar.

En cada uno hay un pasillo estrechito, desde donde se accede a las diferentes salas. En ellas vas encontrar multitud de paneles explicativos (en polaco e inglés) e imágenes auténticas.

A nosotros nos emocionó mucho ver las fotografías que hacían a los prisioneros nada más llegar. Pensar que hoy, casi 80 años después, vas a estar mirando a las víctimas a los ojos y poniéndoles cara, es muy fuerte. Más aún si tienes en cuenta que van acompañadas de sus nombres, edades y profesiones: de la vida que les quitaron.

Las salas más populares a la hora de visitar Auschwitz son en las que se exhiben, en enormes vitrinas, objetos personales de los prisioneros. Estos van desde cepillos, zapatos y maletas hasta prótesis… y el pelo que les cortaban.

En otros barracones pueden verse los baños y habitaciones comunes que había al principio y que, comparados con lo que se creó después, “no estaban tan mal”.

¡Por cierto! En uno de los barracones hay unos baños públicos que se pueden utilizar.

Vista de una sala de exposición de los barracones de Auschwitz I, Polonia
Una de las salas de exposición de los barracones de Auschwitz I
Vista de las famosas vitrina del Museo y Memorial de Auschwitz, en Polonia
Junto a la vitrina con los peines y cepillos hay otras que, quizá, no son para todo el mundo…

– Más lugares de interés en Auschwitz I

Sobre el papel, Auschwitz I fue un campo de concentración y no de exterminio. Aun así, fue precisamente en el barracón número 11 donde se produjo el primer gaseamiento con Zyklon B

No podía ser otro lugar, pues en este bloque se producían interrogaciones y brutales torturas, especialmente de prisioneros políticos y rebeldes. Después, se les detenía en pequeñas celdas en el sótano, que se pueden visitar, esperando su ejecución.

Ésta se solía producir a la izquierda de este barracón, en la llamada pared de los fusilamientos. Hoy hace las veces de memorial.

Otra manera de asesinar era la horca, que también vas a ver en el campo.

Un pelín apartada del resto de barracones vas a ver una pequeña construcción semienterrada. En su interior oscuro y totalmente vacío hay algo siniestro: una pequeña cámara de gas y el crematorio. Te avisamos de que, en las paredes de la primera, aún hoy se distinguen perfectamente arañazos…

Patio de los fusilamientos en el campo de concentración Auschwitz, en Polonia
La pared de los fusilamientos de Auschwitz I, entre los barracones 11 y 10

B. Birkenau

Auschwitz II o Birkenau no es solo muchísimo más grande que Auschwitz I, sino que también tiene menos visitantes por lo que, en algunos puntos, vas a estar prácticamente solo.

Por esto, y porque es mucho menos explícito que el primero, la visita a Birkenau es, digamos, más “metafórico”. Se construyó como “fábrica de la muerte”, y es totalmente la sensación que transmite.

Lo más popular que ver en Birkenau es la tristemente célebre vía del tren. Allí llegaban los transportes de judíos, en vagones de ganado, y junto a ella tenían lugar esas interminables selecciones en las que los nazis elegían a una minoría para trabajar y mandaban a la mayoría directa a las cámaras de gas.

Por lo visto, se puede subir a la torre que hay junto la vía para ver la panorámica. Nosotros no lo hicimos porque no lo sabíamos y, la verdad, tampoco lo echamos de menos.

Birkenau es a, día de hoy, poco más que un enorme descampado con ruinas aquí y allá. Y es que la mayoría de sus barracones, que fueron construidos en madera prácticamente sobre la marcha, fueron destruidos por los nazis durante los últimos días de funcionamiento del campo.

Sí quedan algunos de los originales, al principio del campo. En ellos pueden verse las literas de piedra y madera donde se hacinaban los prisioneros.

Representativa imagen del tristemente famoso campo de Birkenau, en Polonia
Pocas imágenes hay tan representativas como la vía del tren de Birkenau
Foto antigua en el campo de Birkenau en Polonia
Uno de los pocos carteles que hay Birkenau, a diferencia de Auschwitz I, donde sí hay varios

-Más lugares de interés en Birkenau

Además de algunos paneles con imágenes sueltos, en Birkenau no hay exposiciones como tal, como sí sucede al visitar Auschwitz I.

La excepción es el antiguo edificio de los baños o de la sauna. Situado al fondo y a la derecha del campo, es donde dirigían a los prisioneros que sí iban a quedarse “trabajando”. Allí desinfectaban su ropa y les bañaban.

Es un edificio enorme, espacioso y luminoso, súper diferente a los del otro campo. En su sala más grande vas a encontrar un mural precioso, hecho con fotografías de los prisioneros antes de la guerra. Detrás, podrás leer las historias de varias familias. Nosotros lo vimos prácticamente solos y nos pareció un lugar imprescindible, diferente y muy, pero que muy emocionante.

Muy cerca de allí vas a ver diferentes memoriales de homenajes a las víctimas, colocados a posteriori por diferentes grupos e instituciones. El que más nos llamó la atención estaba sobre lo que había sido una fosa común.

Por último, no te puedes perder las ruinas de las cámaras de gas. Como toda la parte externa fue destruida, se ven perfectamente las escaleras que bajaban a ese destino final…

Exposición interior en el Museo del Campo de Auschwitz-Birkenau, Polonia
Esta sala es la única que funciona como exposición en Birkenau. A nosotros nos pareció, pese a lo triste que es, muy emocionante
Detalle de las ruinas de la antigua cámara de gas en Auschwitz-Birkenau, Polonia
Las ruinas de la antigua cámara de gas

3. Fechas, precios y horarios para visitar Auschwitz

El campo de concentración de Auschwitz-Birkenau está abierto para visita turística todos los días del año. Solo cierra en las fechas señaladas de Navidad (25 de diciembre), Año Nuevo (1 de enero) y el domingo de Pascua.

Los horarios dependen de las horas de luz del día, variando según el mes. Según la web oficial del Museo de Auschwitz (en inglés) las horas de entrada son: 

  • Diciembre: 8-14 horas
  • Enero y noviembre: 8-15 horas
  • Febrero: 8-16 horas
  • Marzo y octubre: 8-17 horas
  • Abril, mayo y septiembre: 8-18 horas
  • Junio, julio y agosto: 8-19 horas

Una vez dentro, es posible estar hasta una hora y media más, una vez las puertas se hayan cerrado a los nuevos visitantes. Es decir, si vas a visitar Auschwitz en mayo, podrás estar hasta las 19’30 horas, siempre y cuando hayas entrado antes de las 18.

La entrada a Auschwitz, como tal, es gratuita. Ahora bien, esto tiene truco: Durante la mayor parte del día, es obligatorio entrar con un guía que sí que hay que pagar. En el siguiente punto te explicamos mejor todo esto.

4. Elige cómo visitar Auschwitz

Como te decíamos justo al principio, visitar Auschwitz no es algo sencillo desde el punto de vista emocional, y la parte logística tampoco te lo pone fácil.

Hay tres opciones pero, ojo, porque no siempre se puede elegir. ¡Te contamos con detalle!

– Visitar Auschwitz por libre

Esta opción es gratuita y fue la que elegimos nosotros. Como ya sabíamos bastante sobre el tema (somos unos frikis de la Historia del siglo XX), la verdad es que aprovechamos al máximo.

Ahora bien, en los últimos años las cosas han cambiado y actualmente sólo está permitido visitar Auschwitz por libre de 7’30 a 9’30 y durante las dos últimas horas de apertura (que dependen de la temporada, como puedes ver en el punto anterior).

¡Ojo! No te confíes porque, de todos modos, hay que reservar entrada en la web oficial de Auschwitz (en inglés) y, por supuesto, ¡vuelan! Para conseguir la tuya, tienes que pinchar aquí y seleccionar: 

  1. “Visit for individuals”
  2. La fecha que desees
  3. “Tour for individuals without an educator”.

Nosotros te recomendaríamos hacerlo en el primer turno. Aun así, tienes que tener en cuenta que los primeros buses desde Cracovia salen a las 6’30 de la mañana y tardan entre una hora y media y dos horas.

¡Importante! En Auschwitz-Birkenau todos los carteles están escritos solamente en polaco y en inglés, y no hay audioguías. Por eso, recomendamos hacer la visita por libre solamente si te manejas prácticamente a la perfección con la lengua de Shakespeare.

Te explicamos con todo detalle todas las opciones que hay para llegar a Auschwitz desde Cracovia con transporte público, con precios, horarios y consejos

Parada del minibús junto al campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
La parada en la que nos dejó el minibús junto al campo de concentración de Auschwitz
Vista del autobús que une los campos de Auschwitz y Birkenau, en Polonia
Y este es el autobús que une los campos de Auschwitz y Birkenau

– Visitar Auschwitz con un guía del museo

Para visitar Auschwitz en las horas centrales del día es obligatorio hacerlo en grupos, de unas 15 personas, acompañados por un guía del mismo museo.

Suponemos que lo han hecho así para mantener siempre para facilitar las cosas y mantener a los visitantes moviéndose continuamente, evitando así los apelotamientos. Somos muchos los viajeros que no queremos perdernos esta experiencia y, especialmente Auschwitz I, el campo es más reducido de lo que uno se espera.

Como imaginarás, estas entradas suelen venderse bastante rápido, especialmente de cara al verano así que ¡date caña!

Otra cosa muy importante a tener en cuenta es que hay tours en diferentes idiomas, principalmente en inglés. Si lo quieres en nuestro idioma, has de estar más pendiente aún: solo hay grupos en español tres o cuatro veces al día.

Para conseguir tu entrada en la web oficial del museo de Auschwitz (en inglés), pincha aquí y selecciona lo siguiente:

  1. “Visit for individuals”
  2. La fecha que desees
  3. “General tour 3’5h” con la opción Spanish

La visita guiada obligatoria dura tres horas y media y tiene un precio de 85 zloty (unos 18’50 euros).

Estudiantes menores de 26 años, personas mayores de 75 y discapacitados tienen 10 zloty (poco más de 2 euros) de descuento, siempre y cuando el día que vayan a visitar Auschwitz lleven un documento oficial que lo pruebe.

– Excursión a Auschwitz desde Cracovia en español

La tercera opción para visitar Auschwitz es también la más sencilla: apuntarse a una excursión desde Cracovia. Así, no tendrás que estar pendiente de transporte, ni de horarios ni de conseguir tu entrada a tiempo.

La excursión dura alrededor de 6’5 horas, saliendo desde el centro de Cracovia (muy cerca de la Barbacana) e incluye tanto el autobús como la visita guiada de Auschwitz-Birkenau. Por supuesto, absolutamente todo es en español.

Te recomendamos reservar tu excursión a Auschwitz desde Cracovia lo antes posible, especialmente si vas a viajar en temporada alta. Tienes más información, y puedes conseguir tu plaza de manera rápida y en tu idioma aquí mismo:

Excursión a Auschwitz desde Cracovia

Si quieres aprovechar para recorrer el máximo de lugares posible y vas justito de tiempo, o simplemente quieres ahorrar, una muy buena opción es hacer la excursión a Auschwitz y a las Minas de Sal de Wieliczka en un día.

Si prefieres evitar los grupos, vas con más gente y queréis un guía en español solo para vosotros durante todo el día, puedes echar un vistazo a esta excursión privada a Auschwitz desde Cracovia.

Grupo de visita al campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
Un grupo comenzando su visita a Auschwitz

– Entonces, ¿cuál es la mejor opción para visitar Auschwitz?

Nosotros, a día de hoy volveríamos a hacerlo por libre, pero entendemos que no todo el mundo se maneja con el inglés o quiere pegarse un señor madrugón y andar pendiente del transporte para llegar a Auschwitz.

Si este es tu caso, o simplemente no quieres preocuparte por absolutamente nada más que por aprovechar al máximo la experiencia con el mínimo estrés posible, la mejor opción es que te apuntes a la excursión a Auschwitz en español.

Entendemos por qué se ha hecho obligatorio visitar Auschwitz con un guía, pero no nos acaba de convencer la idea. No le vemos nada de práctico a tener que llegar por tu cuenta y, a la vez, andar preocupado por conseguir una entrada antes de que se acaben, ya allí hacer la cola para tu grupo… Además, la diferencia de precio al final no merece la pena.

Otra cosa importante que has de tener en cuenta es que las visitas guiadas obligatorias del museo no se pueden cancelar ni cambiar de fecha. En cambio, la excursión a Auschwitz desde Cracovia sí se puede cancelar con hasta 48 horas de antelación, recibiendo el reembolso completo.

Cartel informativo en tres idiomas en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia
Ejemplo de lo que te vas a encontrar al visitar Auschwitz y solo te sientes seguro leyendo en español…
Grupo de visita al campo de Birkenau, en Polonia
Y de nuevo un grupo, esta vez junto a las vías de Birkenau

5. Planfica y reserva tu visita con antelación

A la hora de visitar Auschwitz, independientemente de la opción que vayas a elegir, lo mejor es planearlo con tiempo y hacerlo todo con antelación.

Si no, especialmente si vas a viajar a Cracovia en temporada alta, corres el riesgo de quedarte con las ganas…

Aquí te dejamos los plazos que tienes que tener en cuenta:

– Excursión

Las excursiones desde Cracovia en español pueden reservarse desde varios meses hasta el día antes de la fecha que necesites, siempre y cuando queden plazas. Estas, especialmente en los meses de verano, y a pesar de que hay varios horarios cada día, ¡vuelan!

Si no estás muy seguro, ten en cuenta que, como decíamos antes (y a diferencia de la visita guiada del propio museo de Auschwitz), es posible cancelar la excursión hasta 48 horas antes y recibir el reembolso completo.

– Visita guiada del Museo de Auschwitz

Esta entrada se puede reservar desde un par de meses y medio hasta cinco días antes de la fecha deseada, siempre y cuando siga habiendo espacios libres.

Te recomendamos hacerlo lo antes posible especialmente si quieres hacer el tour en español, ya que éstos no son tan frecuentes como los que se imparten en inglés o en polaco.

Aunque nosotros no lo haríamos, es posible que en temporada baja puedes arriesgarte y presentarte allí sin tener la entrada reservada. Piensa que no cuesta nada hacerlo antes y ya ir tranquilo y sabiendo que vas a poder visitar Auschwitz… Imagínate que haces el trayecto desde Cracovia, llegas y solo hay tours en alemán (por decir algo) ¡o ni eso!

¡Importante! Se recomienda llegar, mínimo, 30 minutos antes de la hora para la que tengas reservado. Esto es porque hay que pasar por seguridad y hacer cola en las taquillas para recoger tu entrada. Si vas a ir en temporada alta y crees que vas a necesitar utilizar el baño, la cafetería o la consigna (de esto te hablamos más abajo) nosotros añadiríamos otros 10 minutos, para poder hacerlo con calma.

Por último, aunque la carretera para ir de Cracovia a Auschwitz no está especialmente traficada, tanto los autobuses como el parking se ponen hasta arriba. ¡Sal con tiempo de sobra!

Detalle del alambre de espinas del Campo de Birkenau, en Polonia
El famoso alambre de espinas

6. Normas y “etiqueta” para visitar Auschwitz

Siendo un lugar tan sensible, entenderás que hay ciertas normas a respetar a la hora de visitar Auschwitz. Seguro que ninguna te sorprende, porque son todas “de cajón”, y su objetivo no es más que mantener una actitud respetuosa.

Para empezar, no hay un dress code como tal, pero sí se exige vestir de manera normal y corriente. Es decir, no hace falta ir de negro y tapado de pies a cabeza, pero nada de “disfraces” ni de vestidazos.

Asegúrate de no salirte de los itinerarios marcados, especialmente en Birkenau, que es enorme. En invierno, además, algunas ruinas se cubren de nieve, por lo que podrías estar arriesgando tu propia seguridad…

No se exige silencio ni hablar susurrando, pero sí es importante intentar mantener siempre un tono de voz normalito. Afortunadamente, no se puede charlar por el móvil durante tu visita a Auschwitz (especialmente en el primer campo), y es recomendable que mantengas tu teléfono en silencio. Tampoco está permitido escuchar música con los auriculares, ¡y mucho menos con los altavoces!

Fumar (cigarros electrónicos incluidos), comer y beber está completamente prohibido en todo el recinto.

Tanto los perros guía como las sillas de ruedas están permitidas a la hora de visitar Auschwitz, no así cualquier otro tipo de mascota o de vehículo.

No se puede hacer pintadas, romper, dañar o mover nada de lo que hay allí, ya sea un objeto o parte de su estructura. Por supuesto, llevarse algo sería delito. Tampoco se puede entrar con banderas, pancartas, anuncios…

No hemos leído nada acerca de dejar flores o piedrecitas (como hacen los judíos) como homenaje, de hecho, lo vimos en varios puntos. Eso sí, si quieres encender una vela, asegúrate de hacerlo solo en los lugares donde está indicado.

Detalle de un memorial de una fosa común en el campo de Birkenau, en Polonia
Si no nos falla la memoria, este memorial está sobre una antigua fosa común, casi al final de Birkenau. Como ves, han dejado piedras, flores (cubiertas por la nieve) y velas
Cartel en el Campo de Birkenau, en Polonia
Nos imaginamos lo que este cartel, casi en uno de los límites de Birkenau, quiere decir…

7. ¿Se puede hacer fotos en Auschwitz?

Una de las cosas más desagradables que experimentamos al visitar Auschwitz fue ver a gente (afortunadamente, una minoría) comportándose como si estuvieran en cualquier monumento. En la era de Instagram, nos referimos especialmente al tema fotos…

Con esto no queremos decir que te apartes si ves que tu compañero de viaje está enfocando hacia donde estás tú. Simplemente, allí donde murieron más de un millón y medio de personas no es el mejor sitio para hacerse selfies ni fotos posadas.

Ojo con las vías del tren de Birkenau. Sabemos que son tremendamente fotogénicas, pero sentarse para que te hagan fotos “como que no te das cuenta” (tal y como vimos), nos parece el colmo del mal gusto.

No se puede utilizar trípode ni flash, especialmente en el interior de los barracones. Además, en dos de ellos (el 4 y el 11, creemos recordar), hay salas y vitrinas en las que se pide expresamente que no se hagan fotos. Está muy bien indicado, así que no vas a tener problema. En cuanto las veas, vas a saber por qué…

En el resto del campo, excepto cerca de los controles de seguridad, la fotografía es libre. Siempre y cuando se haga con respeto, no vemos ningún problema en que utilices tu cámara. Ahora bien, tú decides si una imagen de, por ejemplo, el interior del crematorio de Auschwitz I tiene que estar en tus redes sociales o, por el contrario, prefieres guardarlo como recuerdo personal…

Por último, no está permitido volar drones, grabar con una cámara de vídeo profesional ni hacer fotografías para comerciar luego con ellas. Si eres profesional, o por algún motivo necesitas hacerlo, tendrás que pedir un permiso por escrito y de antemano.

Entrada del area expositiva del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
La entrada de todos los barracones en Auschwitz I es así. En los puntos en los que no está permitido hacer fotos encontrarás cartelitos con el aviso
Detalle de un area del campo de Birkenau en Polonia
No pasa nada si sales en alguna foto, lo que está «feo» es posar y hacer posturitas. ¿No crees?

8. Qué llevar a Auschwitz

– ¡No olvides tu pasaporte!

Lo primero que tienes que tener preparado es tu pasaporte o DNI. Independientemente de cómo hayas decidido visitar Auschwitz, tienes que enseñar una identificación sí o sí.

Confieso que es algo que yo ni pensé, y casi me da un jari cuando llegué y vi el cartel en la entrada. Menos mal que Andrea es siempre más precavido y había cogido los de los dos…

– Solo bolsos pequeños

En el campo de Auschwitz I está prohibido entrar con mochilas o bolsos grandes, y mucho menos con maletas.

Es obligatorio dejarlo todo en consigna, que está en una caseta aparte, a la izquierda de la entrada. Si no recordamos mal, cuesta un par de zlotys (o poco más). Al no ser taquillas automática, sino que es una persona la encargada, no tendrás problema en ir a coger o dejar algo sin pagar extra. Ten en cuenta, eso sí, que si vas a viajar a Cracovia en temporada alta, puedes perder bastante tiempo en la consigna… Nosotros fuimos en febrero y ya nos tocó esperar un poquito.

Solo se puede acceder al recinto de Auschwitz I con un bolso o mochila más pequeño que un folio. Ya verás que tienen allí su hoja Din A-4 preparado para medírtelo si hay duda…

En Birkenau sí puedes entrar con mochilas o bolsos más grandecitos. No estamos seguros de si están permitidas las maletas. De todos modos, si vienes o vas a ir directo del aeropuerto de Cracovia y tienes que llevarla sí o sí, te recomendaríamos dejarlas en consigna hasta el final de tu visita. ¡Mucho más cómodo!

– Ropa acorde a la estación en la que vayas a visitar Auschwitz

Como te contábamos en el artículo sobre consejos para visitar Cracovia, los inviernos en la zona son muy fríos, con frecuentes heladas y nevadas. En primavera o verano, si te toca un día soleado, puedes pasar mucho calor. Al estar el campo “en medio de la nada”, estas características climáticas se notan mucho más al visitar Auschwitz que en la ciudad.

Auschwitz I está un poquito más “protegido”. Hay sendas para caminar, que se limpian si hay nieve o hielo. Gracias a sus edificios, puedes resguardarte un poquito si llueve o si hace mucho sol.

Ahora bien, Birkenau es prácticamente un descampado, sin sombras ni apenas construcciones o caminos. Para que te hagas una idea, nosotros estuvimos en febrero y había zonas donde la nieve nos llegaba a media pantorrilla, pegamos un par de resbalones y, por supuesto, pese a ir vestidos como cebollas, la temperatura era la que era.

Da escalofríos pensar que, si esto es así ahora, cuando lo visitamos “por gusto” y llevamos buena ropa y buen calzado, cómo tuvieron que sufrir los pobres prisioneros…

Independientemente de cuándo vayas a visitar Auschwitz, asegúrate de llevar calzado cómodo (vas a caminar bastante) y de ir vestido acorde al clima. En invierno, ponte el abrigo más gordito que tengas, botas de nieve y el trío gorro-bufanda-guantes. En verano, que no te falte un sombrero, gafas de sol y crema solar. Vayas cuando vayas, una chaquetita o sudadera “por si acaso” no está de más.

– ¿Se puede comer cerca de Auschwitz?

Ya hemos escrito más arriba que está prohibido comer y beber. Imaginamos que el agua será una excepción, sobre todo en verano, aunque no hay fuentes en ninguno de los dos campos, y muy pequeña tiene que ser la botellita para que te entre en el mini bolso que te dejan pasar a Auschiwtz I.

Ahora bien, tanto si vas a visitar Auschwitz por libre como si vas a hacerlo con una excursión, al final, entre los trayectos, las esperas y el tour turístico en sí, acabas dedicándole un día entero. Por eso, es importante pensar en la comida.

En Birkenau no hay absolutamente nada. En Auschwitz I hay un kiosko junto a la parada de autobús, y también una cafetería. Nosotros no utilizamos ni uno ni otra, pero vimos que servían comida polaca sencilla y que, a la hora “punta” había bastante gente. Respecto a los precios, imaginamos que serán un poquito más altos que en cualquiera de los restaurantes donde comer en Cracovia pero, de todos modos, Polonia un país barato.

Imaginamos que, en el pueblo de Oswiecim, que es el que más cerca está (a unos 4 kilómetros), tendrás restaurantes y cafeterías normales y corrientes donde disfrutar seguramente de mejores platos a buenos precios.

Aun así, llegar hasta allí te va a quitar un tiempo que, creemos, es mejor dedicar a visitar Auschwitz. Por eso, para nosotros, la mejor solución es llevarse algo de comer para tomar a la entrada del campo.

Recuerda que tendrás que dejar tu mochila en la consigna, así que cuanto menos “delicado” sea lo que te lleves, mejor. Un bocadillo, una pieza de fruta y algo de picoteo es lo ideal. Respecto al agua, lo mejor es una botella de un litro, suficiente (o casi) para el día, y así evitar las posibles colas…

Si quieres saber qué esperar de la gastronomía del país, aquí te contamos cuáles son los platos típicos que comer en Polonia. ¡Ya verás qué rico (y barato) es todo!

Entrada del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
Foto para que veas el tipo de ropa y de bolsos que llevábamos los viajeros que fuimos a visitar Auschwitz
Parking y parada del bus de frente al campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
El parking y la parada de bus están justo a las afueras del campo

9. ¿Pueden los niños visitar Auschwitz?

Aunque no hay restricciones oficiales, visitar Auschwitz no está recomendado para menores de 14 años.

Ahora bien, si estás haciendo un viaje por Polonia con tus hijos, solo tú sabes cómo son ellos y cuáles son las circunstancias de vuestra familia. Por eso, has de valorar tanto si crees que ellos están preparados para ir a un lugar así como la actitud que imaginas que puedan tener. Todos sabemos que, aunque los peques se porten genial, a ciertas edades no es fácil que un niño aburrido mantenga la compostura necesaria para un lugar como este. Auschwitz no es un lugar de ocio y las normas de silencio y respeto son para todo el mundo.

Sabemos que hay chavalines de 12, o incluso 10 años, que son apasionados de la Historia y que ya están bastante familiarizados con la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto. Tanto, que pueden sacar mucho más provecho a esta experiencia que muchos adultos.

En este caso, te recomendamos hacer la visita por libre para que vayáis a vuestro ritmo. Así, también puedes entrar tú primero en los barracones de exposición y echar un vistazo rápido, pues quizá hay algunas vitrinas que prefieres que tu hijo no vea. Éste puede esperar a la entrada del barracón con el otro progenitor, o incluso solo si no os vais a entretener mucho. Recuerda que tanto Auschwitz como Birkenau son espacios cerrados, solo para los turistas.

Con peques de menos de esa edad, sinceramente no recomendaríamos visitar Auschwitz. Si estás viajando en familia y decides hacer dos turnos, ten en cuenta que en los alrededores no hay parques o centros comerciales donde poder quedarse con esperando con los peques.

Si tienes un bebé, sí está permitido entrar con el carrito al recinto, pero no es posible pasar a los barracones. Imaginamos que esto es por motivos de espacio.

Detalle del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
Al visitar Auschwitz, hay imágenes demasiado explícitas para un niño…

10. Recuerda: Nadie te obliga a visitar Auschwitz

No podíamos no dedicar un punto de este artículo con consejos para visitar Auschwitz al que, creemos, es primordial.

Aunque sea uno de los principales lugares que ver en Polonia, este campo de concentración no es un monumento ni un museo al uso. Lo que allí pasó es mucho más fuerte de lo que se puede explicar con palabras.

No te vamos a engañar: la visita es dura.

Nosotros habíamos un montón de películas y leído decenas de libros de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto a lo largo de los años, y además ya habíamos ido a visitar el campo de concentración de Dachau en Múnich. Aun así, hubo varios momentos en los que nos sentimos mal, incluso físicamente.

Se ven cosas muy fuertes. Por muy preparado que creas que vas, quieras que no te van a afectan.

Si no estás preparado, crees que la experiencia te va a superar, no te interesa el tema lo suficiente o, simplemente, no te apetece, ¡no vayas! No pasa absolutamente nada, nadie está obligado.

Puedes aprovechar para dedicarle más tiempo a otros lugares que ver en Cracovia de los que puedes disfrutar. Si quieres hacer algo diferente, hay muchas excursiones desde Cracovia que son mucho más “lúdicas” o “amables”, por decirlo de algún modo.

Detalle invernal del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia
No te lo vamos a negar: pasamos mucho frío al visitar Auschwitz con nieve, pero eso lo hizo, quizá, aún más emotivo…
Detalle de la via del tren en el campo de Birkenau, en Polonia
Las vías del tren de Birkenau son uno de los puntos más reconocibles de todo el complejo

10+1. Completa tu visita a Auschwitz

Si quieres ir abriendo boca, o si por el momento no puedes viajar, es posible hacer un recorrido virtual en la web oficial del Museo de Auschwitz. Obviamente no es lo mismo, pero está bastante bien. 

Las redes sociales del museo también se merecen un vistazo. Son actualizadas a diario y comparten historias de prisioneros, noticias, fotos del campo…

Te recomendamos también que aproveches y, cuando acabes de visitar Auschwitz-Birkenau, te pases por la tienda del museo. Es pequeñita, pero tiene un montón de libros súper interesantes. ¡Tranquilo! No están todos en polaco, también hay muchos en inglés y en francés.

Por otra parte, si eres un apasionado de Segunda Guerra Mundial o, en general, de la Historia del siglo XX, Polonia se va a convertir en uno de tus destinos favoritos.

Allí vas a poder descubrir el antiguo Barrio Judío y el gueto de Cracovia o el de Varsovia; visitar la auténtica fábrica de Oskar Schindler (importante: consigue tus entradas con antelación aquí) o, en la capital, los museos Polin o del Levantamiento.

También puedes ir a otros campos de concentración, como Treblinka o Majdanek e, incluso, subir hasta la ciudad de Gdansk, donde comenzó la contienda el 1 de septiembre de 1939.

Nada mal, ¿verdad?

Mapa: Dónde está Auschwitz

¡Pues esto es todo por hoy! Esperamos bien haber resuelto todas las dudas que tuvieras a la hora de preparar tu excursión a Auschwitz-Birkenau, o bien haberte hecho “viajar” hasta allí desde tu pantalla, para que vayas haciéndote una idea de qué esperar cuando vayas.

Si tienes alguna duda más, o ya has estado y quieres darnos más consejos para visitar Auschwitz basados en tu experiencia, puedes dejarnos un comentario aquí abajo. Seguro que, así, ayudas a otros viajeros así que ¡muchas gracias!

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2 respuestas

  1. Hola! Muchas gracias por toda la información! Me irá muy bien para mi próximo viaje!

    Pero hay una cosa que me ha sorprendido, necesitas pasaporte para entrar?? Por lo que tengo entendido se puede viajar con DNI a Polonia, no?
    También he mirado de cuando era la entrada al blog por si hace muchos años y la cosa ha cambiado pero no he visto cuando publicastes. Más que nada para no tener que correr a comisaria para actualizar el pasaporte! jejej

    1. ¡Hola Marta!
      Efectivamente, para entrar a Polonia te sirve solo con el DNI, no tienes que salir corriendo a la comisaría jajaja.

      Para visitar Auschwitz, necesitas mostrar una identificación en la entrada, que efectivamente puede ser el pasaporte, el DNI o el carnet de conducir. A día de hoy, según hemos leído, sigue siendo así.
      Te agradecemos mucho la pregunta y vamos a añadir el DNI en el artículo, porque es cierto que puede dar lugar a confusión.
      Solo habíamos puesto pasaporte porque cuando hicimos el viaje a Polonia vivíamos en UK y siempre viajábamos solo con pasaporte (por un motivo banal: pasar más rápido la aduana en los aeropuertos de Londres ????).

      Muchas gracias por tu pregunta y feliz viaje. ¡Un abrazo!

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