Viaje a Túnez en 8 días

Viaje organizado a Túnez en 8 días (del 14 al 21 de febrero de 2010).

Este viaje a Túnez ha sido uno de los más importantes de mi vida (Paula) por diversos motivos: fue mi primer viaje “en condiciones” fuera de España, por lo que la caída de prejucios y el aprendizaje fueron brutales… recuerdo ir luchando contra el sueño en los traslados en bus para no perderme nada! Por otro lado, fue el viaje de fin de estudios de mi primera carrera, éramos un grupo muy majo, jovencitos…vamos, que nos lo pasamos de lujo. Tengo unos recuerdos preciosos de Túnez, de lo vivido y de la gente conocida allí, y me da mucha pena la mala fama que tiene el país últimamente.

Respecto a la planificación, este viaje no tiene ningún misterio: fuimos a una agencia y nos lo hicieron todo (por un precio excelente, recuerdo), y allí en Túnez nos movimos con buses y guías. Típico turisteo total. No es lo que más me gusta cuando viajo, de hecho lo he hecho así solo en esta ocasión. Cuando vuelva a Túnez, que volveré (aunque solo sea para hacer fotos decentes!!), lo haré por libre, pero para ese momento me sirvió así… y repetiría con los ojos cerrados.

  •  Resumen de mi viaje a Túnez:

DÍA 1: Llegada a Port El Kantaoui

Llegamos, nos recogieron en el aeropuerto y nos llevaron a dormir a Port El Kantaoui. Pasamos la noche en una de las habitaciones (Charlot, nunca olvidaré tu imitación del rey) y salimos a la playa a ver el amanecer. Es una pena que no pudiéramos visitar la zona, la he visto en fotos y me parece preciosa.

Increíble amanecer en la playa en Túnez
Increíble amanecer en la playa

DÍA 2: Chott el Jerid, El Djem, Matmata, Douz

La primera parada del viaje fue el increíble lago salado de Chott el Jerid (algo así como un Salar de Uyuni en pequeño). Después visitamos El Djem, con su increíble anfiteatro romano con capacidad para 35.000 espectadores. 

De camino de nuevo, comimos riquísimo en un restaurante dentro de una cueva,  y la última parada fue Matmata, donde visitamos las cuevas bereberes, excavadas en la arena y famosas porque aquí rodaron parte de la primera peli de Star Wars. Terminamos el día en Douz, ciudad conocida como “la puerta del Sahara”, donde dimos el típico paseo en camello con su outfit correspondiente y, luego, por supuesto, cena rica y shisha.

Anfiteatro romano de El Djem en Túnez
Anfiteatro romano de El Djem

DÍA 3: Douz, Chebika, Tamerza

Tras la señora paliza de ayer, hoy tocaba visitar un oasis, donde probamos (y compramos) dátiles, fumamos en una especie de pipa y dimos un paseo en calesa.

Tras parar en los típicos puestos de carretera para turistas, con sus flores del desierto y sus letreros graciosos, nos montamos en unos 4×4 que nos llevaron, a toda pastilla y con música árabe de fondo (¡¡fue genial!!), hasta la zona de oasis de montaña de Chebika y Tamerza, donde disfrutamos de unas vistas estupendas gracias al contraste de las palmeras con las montañas, y de dos cascadas, la “gran cascada” y la “pequeña cascada”. Este fue uno de los lugares más bonitos que recuerdo del viaje… eso sí, estaba atiborrado de turistas, de vendedores que te persiguen hasta la incomodidad y de niños pidiendo.

Para finalizar, cena-espectáculo en una jaima, que acabó como os podéis imaginar…

La "pequeña cascada" en Túnez
La «pequeña cascada»
Palmeral en la zona de Chebika y Tamerza
Palmeral en la zona de Chebika y Tamerza

DÍA 4: En ruta, Kairouan

Tras un despertar durillo, nos pusimos en carretera muy pronto, pues había muchos kilómetros que recorrer, vamos, había que cruzarse medio Túnez. Paramos en Kairouan/al-Qayrawan para visitar la Gran Mezquita y los correspondientes puestos de alrededor, y enseguida seguimos camino de Sousse, donde llegamos ya de noche.

DÍAS 5-8: Sousse

Para finalizar el viaje teníamos 4 días de todo incluido en la zona costera de la bonita ciudad de Sousse, Susa en español. Nuestra rutina era, más o menos: salir por las noches, que estaba animadísimo (y nunca nos sentimos “en peligro”), o bien quedarnos en el hotel aprovechando pulserita; levantarnos a las mil, relajarnos un poco en la piscina cubierta o en la playa (hubo un día que nos bañamos y todo, aunque calentita el agua no estaba) y salir a dar un paseo por la ciudad.

Sousse, además de un paseo marítimo muy animado, tiene una medina encantadora y muy bien conservada, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.

Además de comprar cositas bonitas, siempre hacíamos amigos, y es que los tunecinos fueron encantadores, aprovechaban la mínima oportunidad para darnos charla, enseñarnos tal o cual cosa y, en definitiva, pasar un rato con nosotras.

Escena cotidiana en el centro de la bonita ciudad de Sousse
Escena cotidiana en el centro de la bonita ciudad de Sousse

 

Fueron unos días maravillosos, un viaje muy especial, que ocurrió una vez en la vida y no se nos va a olvidar a  ninguna… Túnez es un destino genial para este tipo de viaje, pues es precioso, seguro (o al menos lo era cuando fuimos), los precios son muy buenos, la gente encantadora y la comida muy rica.

Y vosotros, ¿dónde fuistéis de viaje de fin de estudios?

Esperamos que os haya gustado este post! 🙂  Si es así, podéis compartirlo con amigos en redes sociales, y de paso nos echáis una manita!  

10 respuestas

    1. Hola Fede!

      Y tanto, las cosas aún no se habían movido mucho por allí. Es un país bastante heterogéneo, y me gustaría mucho volver ahora, a ver cómo siguen las cosas.

      Un beso y gracias por comentar!

    1. ¡Hola Rocío!

      Por desgracia la cosa está un poco chunga ahora para viajar a Túnez… el país debe estar sufriéndolo mucho, porque el turismo era gran parte de su riqueza.

      Este viaje fue organizado, estamos seguros de que así algo encuentras, y la seguridad estaría garantizada!

      Un abrazo!

  1. Un país que me gustó muchísimo pero al que debo regresar. Por ejemplo, no tuve tiempo de visitar el anfiteatro del Djem que comentas. Una de las zonas que más nos gustaron son estos oasis de montaña que explicas de Chebika y Tamerza. Recuerdo que había unos críos tirándose a la charca de la gran cascada.

    1. Hola Jordi!

      A mi me pasa igual! Me encantó este viaje a Túnez, pero me gustaría hacerlo por libre y creo que sí es factible.

      Los oasis de Chebika y Tamerza también fueron uno de mis lugares favoritos!

      Un saludo!

  2. Es curioso, pero en nuestro caso, nunca hicimos un viaje de fin de estudios, XD, a lo mejor es que nunca hemos dejado de aprender.

    Eso sí, recuerdo mi primer viaje a un país fuera de España (eva) como si fuera algo expcecional y eso que fue a Francia, ya ves, aquí al aldo, aún así, me pareció la aventura más maravillosa, eran otros tiempos, mi generación vivía los viajes sin redes sociales, sin estar atentos a las selfies, los móviles y los likes, ahora todo es diferente, aunque no por ello, verdadero 😉

    anotada queda Túnez en la lista viajera. un abrazo,
    Eva y Carmelo

    1. Hola chicos!!

      Estos viajes de fin de estudios creemos que se han empezado a hacer hace relativamente pocos años, sobre todo al extranjero. La verdad es que molan mucho, sobre todo para despedirte del día a día con los amigos.
      Túnez no pudo ser mejor destino, os lo recomendamos al 100%

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